jueves, diciembre 15, 2005

Aun cuando la imagen mas clara que tengo de mi niñes, no logra dibujar una navidad, un cumpleaños, ni un almuerzo familiar,puedo recordar todas las sensaciones, todos los colores, todos los olores(ese olor a tierra humeda que aun al sentirlo en otro lugar hace sonar el viento tras de mi) de esa esena.
el numero en desequilibrio de la casa,las piedras, la tierra humeda ,esa artesa que fue mi yacuzi hasta los seis años, las miradas de ellas;ellas que ahora tambien son un producto social,no se si mas o menos dramatico que el que yo soy,supongo que menos, ellas creen en un dios al que pueden culpar de tener que vivir en este asquerozo lugar.
es en esa esena es el unico lugar donde puedo ver tras de mi una niña pura, no la especie de mujer que a sido corrompida por tantos vicios sociales, la tengo atesorada,suelo nombrarla para que no desaparezca,para que siga resplandeciendo.
me cuesta entender ahora esos placeres,el mundo casi perdio la magia,esa que se escondia esa vez tras una bolsa y tras esa hombre gigante que era mi padre, ya no los siento, mi padres ahora son personas,no heroes miticos,son humanos de esos sucios( como todos) ,mis sensaciones estan domesticadas,creo que la sociedad logro hacer de mi el animal pensante que trata de justificarlo todo en la razon y se escapa de sus instintos como huyendo , intentando escapar de esa calle que nos encierra que termina en una pared donde necesariamente nos encontramos de frente a ese animal deseoso de impulsos de eliminar las normas ese animal puro ,inocente.
me han obligado a ser feliz pero de esa felicidad de plastico que se ve en tu cara; una sonriza placida, alguno ilusion amorosa que no contravenga con la moral por supuesto, no se puede ser solo para ti hay que ser tambien para el resto,por ahora me consuelo en pensar que el regimen que me esclaviza esta pronto a caer, los monarcas pronto moriran,despues de ellos quiza se me olvide que era lo de verda mio,y no impuesto, una espesa neblina me hace confundir uno de lo otro.

aun sigo siendo una niña, pero tengo sobre esa pureza el putrido olor a sociedad.